Como parte del Plan Cero Ocio, 30 privados de libertad del Centro de Detención Menor La Esperanza, trabajan en el proyecto habitacional de Nuevo Cuscatlán, donde se están construyendo 165 viviendas para personas de escasos recursos.

Los privados de libertad han recibido capacitación en diferentes oficios como: albañilería, carpintería, electricidad, fontanería y otros, para que puedan rehabilitarse a través de actividades productivas.

Asimismo, están trabajando en proyectos similares como la construcción de una delegación en la Col. Escalón y la restauración de otra sede policial en Acajutla, Sonsonate; también, se está apoyando al Ministerio de Vivienda en la construcción de casas en la comunidad “El Espino”.

Los privados de libertad han recibido capacitación para realizar labores en diferentes instituciones públicas, hospitales nacionales, centros escolares y comunidades, construyendo, rehabilitando espacios, pintando, limpiando y renovando las partes que están en deterioro.

Asimismo, tendrán beneficios penitenciarios como establece el Art. 105-A. de la Ley Penitenciaria señala que, “dentro de la actividad de tratamiento orientada a la readaptación, el interno condenado podrá redimir su pena mediante el trabajo o actividades de apoyo a la comunidad, a razón de dos días de pena por un día de labor efectiva”.

Siguiendo los lineamientos del Presidente Nayib Bukele, la Dirección General de Centros Penales impulsa el trabajo penitenciario para que los privados de libertad realicen tareas de beneficio a la sociedad como parte de su proceso de rehabilitación.

Comparte:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on TumblrShare on LinkedInPin on PinterestEmail this to someonePrint this page